dimecres, 16 de novembre de 2011

El nostres somnis no caben a les seves urnes

Entre las habituales discusiones y debates que se producen con la llegada de nuevas elecciones, en las que los partidos políticos y sus candidatos reclaman el voto, siempre surgen "visionarios" que nos quieren iluminar con sus propuestas, para reconducir la creciente decepción de nuevo hacia las urnas. Como en otras ocasiones, la aparición de hipotéticas "propuestas de cambio", como escaños en blanco o voto en blanco, ya no engañan ni seducen a nadie. Tampoco los partidos minoritarios, que se autoproclaman anticapitalistas, apenas han tenido una relevancia significativa en otras elecciones, quedándose una y otra vez a las puertas de conseguir algún miserable escaño.

Ante la aparición del llamado Movimiento 15M como respuesta a la gran corrupción política, los recortes de libertades y la pérdida de derechos y de servicios públicos universales, así como de empleo; partidos minoritarios de siempre o de reciente creación, se han sumado al movimiento con la intención de introducir sus planteamientos. Uno de ellos ha sido "la reforma de la ley electoral", propuesta que tuvo su respuesta institucional con una reforma en el sentido contrario, que exigía más avales, para impedir el acceso a las listas de organizaciones minoritarias, en la línea de consolidar y reducir el espectro electoral a las familias de los grupos políticos habituales.

Eso ha hecho que algunos de estos partidos minoritarios con aspiraciones, hayan visto frustradas sus intenciones no expresadas y han tenido la necesidad de propiciar un cambio de estrategia que les ha llevado a manipular la realidad.

El movimiento 15M, a pesar de esas derivas electorales de los grupos interesados y ávidos por captar nuevos adeptos, en numerosas ocasiones se ha pronunciado en contra de los políticos, los banqueros y las multinacionales, haciendo suyo el sentimiento de que ni los políticos, ni nadie, nos representan, lo que ha provocado cierto pánico frente a la posibilidad de un incremento considerable de la abstención.

En ese contexto, algunos de los grupos políticos con aspiraciones que se introdujeron en el 15M, han tenido que revisar sus estrategias, especialmente aquellos que no han sido reconocidos como lista electoral, por no conseguir suficientes avales legales. Es ahí cuando han reaccionado igual que cualquier otro partido político en el poder, manipulando descaradamente la información.

Alguno de estos grupos que no han podido montar partido, incluso utiliza el nombre del 15M para confundir y llamar la atención, y así dar su propuesta como opción alternativa, legítima, única viable y correcta. Este es el caso de Democracia Real Ya, que se ha pasado todo este tiempo sacando comunicados en los que, por un lado se desvinculaba del 15M, y por otro, se adhería y apoyaba a dicho movimiento, con la oculta idea de formar un partido para promocionarse dentro del 15M. De ahí su enorme interés en que se debatiera la reforma de la ley electoral.

Al fracasar en su intento de formar un partido, su estrategia se ha vuelto más retorcida y perversa, y ha sido secundada por otras organizaciones políticas totalitarias de la llamada izquierda, llegando a manipular el significado de las opciones de voto o abstención, y afirmando que la abstención es un error que no nos lleva a ninguna parte, y que sólo beneficia a los partidos en el poder, planteando como la única alternativa correcta, el VOTO NULO.

Todos estos partidos, algunos de los cuales no han conseguido legalizar su candidatura, se quieren apoderar del "voto nulo" porque no pueden hacerlo con la abstención. Llegan a ser tan extremadamente falaces, que achacan todos los males electorales a la abstención y proponen el voto nulo como la única opción coherente y acertada en este contexto. De haber sido aceptados como partido, seguro que estarían pidiendo el voto para los partidos minoritarios como el suyo, argumentando que son la única posibilidad de cambio.

¿Y por qué el voto nulo?, pues de entrada, porque no han conseguido legalizar su candidatura, pero además, porque de la misma manera que las opciones que aconsejaban el voto en blanco, intentaron apropiarse de un voto que en su interesada interpretación nos pretendían hacer creer que no era de nadie; ahora estos grupos y partidos, hacen lo propio apelando al voto nulo, contándonos "el cuento de la lechera". Se creen que sólo es posible conseguir que las personas abstencionistas voten, si se les ofrece una opción que parezca un "NO VOTO" o un "VOTO DE PROTESTA" o de "RECHAZO AL SISTEMA".

De entrada, hay que dejar claro que no existen votos que rechacen el sistema, pues el único posible rechazo es la abstención electoral activa y la autoorganización fuera de las instituciones. Todo voto, sea el que sea, reconoce y legitima a los gestores políticos y al propio sistema como interlocutores válidos.

En segundo lugar, los votos nulos cuentan como votos emitidos, y deben de ser repartidos entre todas las formaciones políticas, y no sólo entre las mayoritarias como sucede con el voto en blanco. Piensan que si, con sus votantes, no llegan para conseguir un escaño, el reparto de esos votos le darán acceso a la obtención de un escaño. Como en "el cuento de la lechera", no explican que a más votantes, más votos se necesitan para conseguir el escaño, por lo que lo más probable es que les seguirán faltando votos...

En tercer lugar, la manipulación que han realizado sobre la información del significado de los votos, no sólo les pone a la altura de los habituales políticos corruptos, sino que además dejan de manifiesto que ni estando en el poder son transparentes y sinceros, sino que necesitan del engaño sistemático y del fraude en la confianza que han depositado las personas que han creído en ellos, con la finalidad de acercarse a la sensación del poder.

El voto nulo, es otro engaño más de la gran farsa electoral capitalista, que pretende entrarnos en las urnas por la puerta de atrás a todas las decepcionadas de este sistema y a las abstencionistas, creando falsas esperanzas y expectativas de cambio, para que todo siga igual; y las migajas del poder, sirvan de festín a todos estos carroñeros que en ningún momento se plantean la autoorganización popular.

No podemos olvidar que, con el desmantelamiento de gran parte de los servicios públicos y la venta de sus infraestructuras; el dinero de los impuestos y los beneficios obtenidos de saldar los edificios que se habían comprado con el erario público, será una cantidad importante a repartir entre la codicia de banqueros, políticos, empresarios y toda su cohorte de familiares y socios. Y que las migajas, no dejan de ser también un lucrativo negocio, aunque haya que arrastrarse por el estercolero político.

Así quieren cambiar el mundo, con el engaño y pretendiendo que nos sintamos culpables por reafirmarnos en la única opción digna de la abstención; insinuando unas veces, y afirmando otras, que sólo nosotras somos las culpables de esta situación por no haber votado a su "opción mágica".

Parece que conseguir un escaño, es toda una "revolución", cuando todas sabemos que ninguna revolución pasa por las urnas, y que los partidos minoritarios votados, no sólo son inútiles, sino que justifican con su presencia la farsa democrática de los mayoritarios.
Nadie nos representa, ni los queremos, ni los necesitamos.Váyanse a la mierda con sus engaños y sus escaños!La única opción digna, es la abstención!

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